viernes, 20 de septiembre de 2013

ARQUEOASTRONOMIA - DOLMEN DE SOTO

MAPA CELESTE EN EL DOLMEN DE SOTO

Como se ha venido publicando en distintos medios de información desde hace unas semanas, después de una década de obras, se reabrió al público una de las construcciones megalíticas más importantes del suroeste peninsular: El Dolmen de Soto  (Trigueros, Huelva).
Este monumento arqueológico, es una construcción llamada de galería o corredor, de 21 metros de longitud y  orientada de forma que en los equinoccios de primavera y otoño, los primeros rayos de luz solar, iluminan durante unos minutos la última losa de la citada galería.
Esta actualidad informativa nos da pie para presentaros un detallado y minucioso trabajo de Arqueoastronomía que sobre este conjunto megalítico realizó hace tiempo algunos miembros de nuestra Asociación, encabezados por  Eduardo Fuentesal.
Resulta conmovedor pensar que el mismo firmamento que hoy nos atrae y nos subyuga, ya lo hacía 4.500  años antes de Cristo y lo seguirá haciendo mientras nuestro planeta siga existiendo.
Os ofrecemos este interesante estudio que os  ilustrará sobre el tema con el valor añadido de haber sido realizado en el seno de nuestra Agrupación.

ANTECEDENTES
Hasta hace escasos meses, y a pesar de los trabajos sobre arqueoastronomía aparecidos en los últimos años, se consideraba en los círculos científicos que las representaciones más antiguas de la bóveda celeste eran obra de la civilización egipcia datándose las primeras hacia el año1400 a.c. El descubrimiento del disco de Nebra en Alemania (fotos 1 y 2) supuso una convulsión en el mundo de la arqueología y la prehistoria puesto que no sólo databa del año1600 a.c. sino que implicaba que los pueblos centroeuropeos a los que no se les suponía un nivel de conocimientos tan avanzados eran los autores de dicha representación celeste (el número de Agosto de 2004 de Investigación y Ciencia dedica dos artículos al tema) (*1 y 2)

: El disco de Nebra y su interpretación según el Dr.Wolfhard Schlosser (Univ. de Bochum, Alemania)


La investigación llevada a cabo por los miembros de la Asociación Astronómica Andrómeda de Huelva durante los dos últimos años puede revolucionar totalmente la concepción que hasta ahora tenemos de los conocimientos astronómicos del hombre de la prehistoria ya que apunta a que en fechas tan tempranas como el final del Neolítico y principios del Cobre, concretamente del  Periodo Calcolítico( 3000-2500 a.c.), este pueblo del sur de la Península Ibérica tenía conocimientos astronómicos mucho más avanzados de lo que se puede deducir de hallazgos posteriores como el del Disco de Nebra.

EL DOLMEN DE SOTO
La investigación se ha llevado a cabo en el Dolmen de Soto, construcción megalítica de tipo funerario que se encuentra en la provincia de Huelva en una finca sobre el “Cabecillo del Zancarrón” en el término municipal de Trigueros (37º 23´ N – 6º 50´ W). Es el más grande de los que hay en la provincia y está formado por ortostratos (losas de piedra) de granito, arenisca y pizarra con un tamaño cada uno de ellos que van entre un largo de 3,25m. a 4,25m., un ancho de 1,25m. a 3,10m. y un grueso de 0,55m. a 0,75m. (fig 3),


Situación de la losa 31 Izq. en el dolmen.

El Dolmen fue descubierto en 1922 por el propietario de la finca D. Armando de Soto, y en él se encontraron los restos humanos de ocho personas junto con el ajuar funerario que les acompañaba compuesto fundamentalmente de hachas de piedra, cerámica decorada y algunos fósiles marinos. También se halló una mesa o altar hoy día desaparecida y en las losas de las paredes toda una serie de grabados .Todos estos grabados habían sido ya interpretados por los arqueólogos como figuras que representaban simbólicamente personas, flechas, etc. Pero en la losa nº 31 de la pared Izquierda aparecen una serie de puntos grabados en la piedra que habían sido interpretados con el nombre genérico de “cazoletas”.

EL DESCUBRIMIENTO
Fue precisamente la disposición de estas “cazoletas” vistas en una antigua foto realizada en la fecha del descubrimiento del dolmen lo que me llamó la atención, la distribución de algunas de ellas me recordó inmediatamente algo que me era totalmente familiar, nada más y nada menos que la constelación de Orión. Casi me faltó tiempo para comunicarlo al resto de los miembros de la Asociación y decidimos que el tema merecía un estudio serio (foto 4). 

Miembros de la Asociación : Debajo de Izq. a Dcha.  Eduardo Fuentesal, Manolo González, Carlos Lozano y Alfonso Gorostiza, de pie Francisco Javier Álvarez, detrás de la cámara Carmelo Álvarez.

Organizamos una visita al Dolmen y tomamos fotos y mediciones de la losa 31 para su posterior estudio (Fotos 5 y 6). Lo primero que vimos es que la foto de 1923 sólo cubría una parte de la losa y que por encima de lo que parecía ser Orión había más “cazoletas”, y también por debajo, incluso descubrimos otras que habían sido enterradas por una capa de grava dispuesta sobre el suelo del dolmen para absorber la humedad. Ha sido sobre este material sobre el que hemos realizado la investigación que nos ha llevado a los siguientes resultados:

Arriba: La losa 31 Izq.. Abajo un calcado de la misma a tamaño real.
¡Estamos ante una carta de los cielos realizada sobre piedra hace entre 4500 y 5000 años!, las supuestas “cazoletas” , un total de 44, son en realidad representaciones de estrellas dispuestas en grupos a modo de constelaciones que coinciden básicamente con la distribución constelar que tradicionalmente realizamos en Occidente: en el grupo central salta a la vista la disposición inclinada del Cinturón de Orión y  la Espada así como la disposición triangular por encima de Betelgeuse, Meissa  y Bellatrix acompañadas a la derecha por otras dos del arco. Abajo a la derecha del cinturón podemos identificar claramente a Rigel y Cursa y un poco desplazada de su sitio a Saiph. (fotos 7 y 8)

Parte inferior de la Losa 31. Fototipia de Hauser y Menet realizada en 1923 e interpretación del mapa estelar.

Por encima de Orión vemos la agrupación de puntos correspondiente a la constelación de Tauro en forma de “V” inclinada a la izquierda, en la que destaca por su tamaño Aldebarán, pudiéndose observar la agrupación de la Híades y a la izquierda en su correspondiente lugar Elnath y zeta Tauri. (fotos 9 y 10)
Parte superior de la losa 31 e interpretación del mapa estelar.



Abajo y a la izquierda de Orión aparece Sirio y más abajo el triángulo formado por delta, eta y epsilon Canis maioris acompañadas de otro punto. A la derecha de Sirio podemos ver otros tres puntos que corresponderían a otras tantas estrellas de la constelación algo desplazadas. Por encima de Sirio hay dos puntos que corresponderían a estrellas de Monoceros.
El grupo abajo y a la derecha del Can mayor corresponde de arriba abajo y de izquierda a derecha, salvo el punto mayor, a alpha beta y gamma Columbae. El triángulo de la Izquierda abajo correspondería a tres estrellas de Puppis.
Hemos dejado para el final el punto mayor que aparece a ras de tierra junto al grupo de Columba puesto que por las razones que explicaremos en la interpretación de la losa correspondería a alpha carinae, Canopus, estrella invisible desde la latitud donde se encuentra el Dolmen.

INTERPRETACIÓN 
El Dolmen de Soto se halla orientado en dirección Este-Oeste al igual que la inmensa mayoría de los dólmenes de la Europa Atlántica como ya demostraron en su estudio J.A Belmonte y M. Hoskin (Reflejo del cosmos en ed. Sirius) (*3), ello implica que desde el fondo del corredor del dolmen donde estaba el altar sólo era visible el Sol en los equinoccios, sirviendo por tanto el dolmen también como calendario solar, tengamos en cuenta que se trata de una civilización de agricultores y ganaderos y que el conocimiento de la fecha del equinoccio de otoño era fundamental para dar inicio a la siembra de las cosechas. ¿ Y qué tiene esto que ver con la representación de la losa?, pues bien, en la latitud del dolmen, justo en el Este y en el equinoccio de Otoño la primera constelación que aparece en el cielo en el horizonte al anochecer es la constelación de Tauro, la primera que está en la losa, y si seguimos a la constelación de Tauro en su deriva hacia el Sur a lo largo de toda la noche hasta el amanecer del día siguiente iremos viendo aparecer como arrastradas por Tauro una tras otra  y en el mismo orden que en la losa las constelaciones de Orión, Can Mayor, Columba y Puppis y... ¿qué gran estrella no visible desde estas latitudes hace 4500-5000 años estaría exactamente en Sur el día del Equinoccio de Otoño justo en el borde por debajo del horizonte? Ni más ni menos que Canopus. No por casualidad está representada en el borde inferior de la losa y esta se sitúa en la pared Sur del Dolmen.

Parece ser que estos hombres prehistóricos no sólo conocían perfectamente el cielo visible sino que tenían conocimientos del cielo que estaba más al Sur y nos lo dejaron grabado en piedra.
Estamos sin duda  ante el que probablemente puede ser el mapa estelar más antiguo de los que se conocen hoy día.


Notas bibliográficas:
1.- EL DISCO CELESTE DE NEBRA. Haral Meller en Investigación y Ciencia nº 335, págs. 70-75; Barcelona 2004
2.- EL DISCO DE NEBRA, ¿UN CALENDARIO AGRÍCOLA?. Wolfhard Schlosser en Investigación y Ciencia nº 335, págs. 76-84; Barcelona 2004
3.- REFLEJO DEL COSMOS. José Antonio Belmonte  y Michael Hoskin. Equipo Sirius; Madrid 2002

4.- EL DOLMENDE SOTO (TRIGUEROS, HUELVA) en Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, 1924

Texto: Eduardo Fuentesal Escudero











1 comentario:

María Reyes dijo...

Es una investigación interesantísima llevada a cabo por la Asoc. Andrómeda y que debería ser publicada en otros medios astronómicos.